“Desde que puedo recordarlo, siempre he tenido juanetes muy marcados de los que me avergonzaba mostrar. Probé almohadillas, cremas y masajes en los pies, pero nada me aliviaba ni mejoraba su apariencia. Con la férula SupporX para hallux valgus, en solo unas semanas la hinchazón disminuyó considerablemente y mi dedo gordo empezó a enderezarse. Amigos y familiares lo notaron de inmediato y no paraban de preguntarme qué había hecho. Después de 2 meses, es casi como si nunca hubiera tenido hallux valgus. Mi confianza ha renacido por completo gracias a esta férula.”